Research

La naturaleza se adelanta a la ingeniería: descubren el primer metamaterial programable en un ser vivo

  • La investigación describe el primer metamaterial natural, demostrando que la biología utiliza principios de ingeniería y diseño que se creían exclusivos del ser humano.
  • El trabajo describe cómo los insectos utilizan durante su desarrollo una malla triangular compuesta de células para programar la forma precisa en 3D del ojo adulto.
  • Este descubrimiento abre la puerta a la "morfogénesis sintética": la capacidad de diseñar tejidos vivos con formas personalizadas para medicina regenerativa.


Sevilla / Londres, 30 de junio de 2026


Un área de investigación fundamental en el campo de la ciencia de materiales se centra en el desarrollo de unas estructuras conocidas como metamateriales: sistemas donde sus propiedades no dependen exclusivamente de la sustancia de la que están hechos, sino de cómo están organizados internamente. Un metamaterial tiene un diseño geométrico preciso para comportarse de una forma específica. Dentro de este ámbito, un avance particularmente interesante es el de los metamateriales programables: sistemas que se diseñan para alcanzar una determinada forma en 3D "cuando se necesite". Hasta ahora, crear algo tan complejo se consideraba un logro exclusivo de la tecnología desarrollada por el ser humano.


Sin embargo, un nuevo estudio publicado en la revista Nature Communications revela que estos principios han estado en la naturaleza desde hace millones de años.

Una colaboración científica internacional, liderada por laboratorios de la Universidad de Sevilla Instituto de Biomedicina de Sevilla (IBiS, Hospital Universitario Virgen del Rocío/CSIC/Universidad de Sevilla), el Laboratory for Molecular Cell Biology del University College London (UCL) y el Centro Andaluz de Biología del Desarrollo (CABD, CSIC/Universidad Pablo de Olavide/Junta de Andalucía), ha descubierto el primer metamaterial natural programable en un organismo vivo: el ojo de la mosca Drosophila melanogaster.


La mosca: un espejo del desarrollo humano

Drosophila, la mosca del vinagre, es uno de los modelos biológicos más potentes de la ciencia. Compartimos con ella gran parte de nuestros genes y la forma en que las células utilizan estos genes para formar tejidos y órganos, lo que permite a los científicos estudiar procesos complejos como la morfogénesis: el proceso por el que señales químicas y mecánicas guían a grupos de células para que se organicen y formen un órgano con una función y forma precisas.