- El estudio muestra cómo el tipo de célula que origina un linaje y una proteína clave del ciclo celular, determinan la proliferación lenta o rápida, un hallazgo relevante para entender la resistencia a los tratamientos oncológicos.
Sevilla, 2 de marzo de 2026
El equipo de investigación liderado por la Dra. Mari Cruz Muñoz Centeno y el Dr. Sebastián Chávez de Diego, del Grupo de Expresión Génica del IBiS, ha dado un paso significativo en la comprensión de por qué células genéticamente idénticas pueden comportarse de manera diferente en su ritmo de proliferación, un fenómeno clave para entender el desarrollo y la resistencia de los tumores.
Las células de un organismo se dividen transmitiendo fielmente su información genética a las células hijas. Sin embargo, las poblaciones genéticamente idénticas no siempre son homogéneas en su ritmo de división: algunos linajes se multiplican más rápidamente que otros. Esta heterogeneidad proliferativa resulta especialmente relevante en el contexto del cáncer, donde dentro de un mismo tumor conviven células con distintas velocidades de crecimiento, lo que podría influir directamente en su respuesta a tratamientos farmacológicos y radiológicos y, en consecuencia, en la evolución clínica del paciente.
Para estudiar este fenómeno, el equipo investigador utilizó como modelo la levadura Saccharomyces cerevisiae. Mediante la combinación de técnicas de microencapsulación de células individuales y microscopía confocal, se analizó el tipo celular que origina de los distintos linajes celulares (de proliferación lenta o rápida).
Los resultados muestran que la mayoría de los linajes de crecimiento lento proceden de células que previamente habían experimentado entre una y cuatro divisiones previas. En cambio, los linajes de crecimiento rápido se originan principalmente a partir de células recién formadas que no se habían dividido anteriormente.
Además, el estudio identifica un factor molecular determinante en esta diferencia: los niveles de la proteína Whi5, reguladora del ciclo celular. Los investigadores comprobaron que niveles bajos de Whi5 se asocian a una proliferación rápida, mientras que niveles elevados se relacionan con un crecimiento más lento. De especial relevancia es que el equivalente humano de esta proteína es la proteína Retinoblastoma, un supresor tumoral que actúa frenando la proliferación excesiva de las células.
En conjunto, estos hallazgos permiten comprender mejor por qué células genéticamente idénticas pueden generar linajes con comportamientos proliferativos distintos. El estudio demuestra que estos patrones dependen del tipo de célula que inicia el linaje y de los niveles de proteínas clave que regulan el ciclo celular.
Los investigadores subrayan que entender los mecanismos moleculares que determinan estos linajes abre nuevas vías para afrontar uno de los grandes desafíos en oncología: la resistencia a los tratamientos contra el cáncer.
REFERENCIA: https://doi.org/10.1098/rsob.250249